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El desafío de retomar la rutina escolar ⎪ Por Yanina Cossime

La familia y la necesaria adaptación al inicio de clases. 

Por Yanina Cossime* 


En breve comienza el ciclo escolar y, por lo general, surgen sentimientos encontrados: los más chicos tienen ganas de reencontrarse con sus amigos de la escuela, pero, al mismo tiempo, no están tan contentos con la idea ir a la escuela, retomar las actividades y cumplir con los horarios (¡ni hablar si se tienen que volver a levantar muy temprano!); los grandes queremos que los chicos vuelvan a la escuela a estudiar, nos sentimos aliviados al saber que ya no tendremos que estar tan pendientes de “entretenerlos”, pero al mismo tiempo nos agobiamos al pensar en las corridas, las idas y las vueltas, los horarios. 

Pero la verdad es que -estemos o no ansiosos por el comienzo del ciclo escolar, deseemos que las clases comiencen ¡ya!, o anhelemos que se alarguen las vacaciones- las clases comenzarán, y es muy importante que las familias nos preparemos. 

Tanto para chicos como para grandes, retomar la rutina escolar es un reto, todo un desafío, por eso aquí presentamos algunos tips que nos ayudarán para la adaptación del ciclo que comienza. 

Para empezar, con anticipación, debemos retomar buenos hábitos y reestablecer una rutina que se asemeje a la escolar. Para esto, es preciso fijar horarios de comidas (si cambió durante las vacaciones), de despertar y acostarse por las noches, etc., similares a los que se tendrán durante el período escolar. De esta forma evitaremos el salto abrupto de cambios de horarios y rutinas que podría afectar el buen sueño y descanso, teniendo consecuencias para el humor y la salud de niños (y grandes) y perjudicar el período de adaptación y rendimiento escolar. 

Es sumamente importante que los padres manifestemos una disposición positiva hacia el inicio del año escolar y evitar comentarios negativos, muestras de descontento o malestar. Así se evitarán berrinches, malhumor, miedos y falta de iniciativa en los niños. Esto es fundamental cuando los niños son muy pequeños, están por comenzar un nuevo ciclo, es su primera experiencia escolar o hay un cambio de institución. Los humores se contagian, ¡seamos transmisores del buen humor!

Una forma de lograr esto es mostrarnos tranquilos. Sabemos que la incertidumbre con respecto a la fecha de inicio de clases -debido a las posibles medidas de fuerza- no ayudan en este punto, pero debemos reconocer que también depende mucho de nuestra actitud. Transmitamos seguridad: comiencen un día u otro, las clases comenzarán, y debemos mostrarnos tranquilos para que nuestros hijos se sientan también tranquilos y seguros.

Para estar tranquilos y transmitir a los hijos seguridad, debemos estar preparados para este nuevo inicio con tiempo.  Tener la mochila lista con los útiles escolares necesarios para trabajar en los primeros días, la ropa (uniforme o guardapolvo, según el caso), los documentos y todo lo que el docente e institución hayan solicitado y los chicos necesiten. Así evitaremos corridas, faltantes y olvidos que generan ansiedad, angustia y, muchas veces, vergüenza en los niños (cuando la maestra solicita un material que el niño ni dispone, por ejemplo, el uniforme está incompleto u olvidamos la merienda).

Siempre es bueno hablar bien, en especial, del lugar y las personas que quedarán al cuidado de nuestros hijos, que los educarán y los acompañarán en el proceso de aprendizaje. Es fundamental que en la familia se hable de forma positiva de la escuela, los docentes, directivos, compañeros y padres de la comunidad educativa. No es coherente pretender que nuestros hijos se sientan cómodos y contentos asistiendo a una escuela de la que hablamos horrores; respeten y valoren a docentes y directivos de los que murmuramos a sus espaldas; o se integren con compañeros a los que criticamos. 

También es importante estar atentos a las actividades que se realizarán los primeros días de clases, horarios de entrada y salida y materiales que los chicos van a necesitar. De esta forma evitaremos llegar tarde al inicio de la jornada, o, peor aún, demorarnos en el horario de salida -que genera mucha angustia y ansiedad en los más pequeños. Además, es fundamental, cuando se trata de los más pequeños, conocer el nombre del docente para que ellos puedan sentirlo como alguien cercano, conocido y confiable y colaborar para que se genere un vínculo entre ellos, que favorecerá la adaptación y el aprendizaje.

Por último, es importante -dentro de las posibilidades de cada familia- acompañar al niño en el primer día de escuela, con alegría, sin apuros, disfrutando del momento y transmitiendo tranquilidad y seguridad. No olvidemos que ellos están creciendo y que nuestra tarea, como padres, es acompañarlos en el proceso de madurez y ayudarlos a que desplieguen sus alas y vuelen su propio vuelo. 

Que las lágrimas sean de orgullo y de alegría -producida por verlos dar un paso más hacia su propia independencia y libertad.


* Yanina Cossime es esposa, madre, Lic. en Orientación Familiar, profesora, Operadora Socio Comunitaria, Diplomada en Prevención y Tratamiento de la Violencia y en Educación Sexual.

📩 yaninacossime@gmail.com 🌐 https://www.facebook.com/yaninacossime

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