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🇨🇴 Colombia. “Quiero compartir mi experiencia, porque si me quedo callada me hago cómplice del aborto” ⎪ CULTURIZAR MEDIOS

“El embarazo fue difícil, pero cuando nació Violeta, cuando vi sus ojitos tratando de encontrarme, entonces entendí que ella no tenía la culpa en absoluto. Fue entonces cuando algo cambió en mí y comencé a amarla – admite Leydi Parra. Su hija fue concebido como resultado de la violencia. 

Leydi Parra, madre de dos niñas, es hoy una mujer feliz, aunque su vida no ha sido fácil y aún lucha con diversas dificultades. La colombiana comparte con gusto su experiencia para advertir a niñas y mujeres contra el drama de matar a un niño en un aborto. 

Fuente: Marsz Info* 


La colombiana Leydi Parra ya tenía una hija, Abbey. Ella quedó embarazada como resultado de una violación. Cuando su empleador se enteró del embarazo, Leydi fue despedida. Ella fue con otra mujer a un centro de aborto en Bogotá, pero no tenía suficiente dinero para pagar el aborto. 

Cuando finalmente logró obtener la cantidad que necesitaba, vino de nuevo. Cuando se paró frente a la puerta del centro, le vinieron recuerdos dramáticos de años atrás, cuando interrumpió su embarazo por primera vez. Ella no quería el bebé, pero tampoco quería pasar por el trauma que experimentó después de su primer aborto. 

Lloré todo el tiempo y le pedí a Dios, en quien realmente no creía, que me ayudara ahora que estaba embarazada, dice ella. 

Después de un tiempo, mientras navegaba por Internet, Leydi vio un anuncio de "40 días por la vida". Llamó al número indicado y contó sobre su impotencia, sobre la necesidad de abortar para poder volver a trabajar. 

Me dijeron que acudiera a ellos de inmediato para que no tomara la decisión de abortar – enfatiza. 

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Según cuenta, los voluntarios mostraron su amabilidad y le ofrecieron apoyo material y psicológico, y la posibilidad de vivir en un albergue para mujeres embarazadas. También recibió asistencia legal para recuperar a su hija. La terapia le permitió trabajar el daño vivido, aceptar al hijo que concibió producto de la violación y, sobre todo, abandonar la idea del aborto. 

Tenía mil razones para abortar y ninguna para quedarme con mi bebé. Si abortara, sé que nada justificaría este acto – confiesa. 

El momento especial, sin embargo, fue el nacimiento de una niña. Leydi no esperaba poder amar a un niño. 

Cuando nació Violeta, cuando vi sus ojitos tratando de encontrarme, entonces entendí que ella no tenía la culpa en absoluto. Solo entonces algo cambió en mí y comencé a amarla – confesó. 

Hoy, la joven mamá dirige el Instagram "Violeta Inesperada" (@violeta_inesperada) y advierte a otras madres sobre el drama de quitarle la vida a su propio hijo en un aborto. 


*Fuente: Marsz. Varsovia. Portal de información independiente sobre la protección de la vida y la familia en Polonia y en el mundo. 

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