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La salud mental como síntoma de una cultura que perdió el sentido ⎪ Lic. Yanina Cossime

Reflexión sobre salud mental y pérdida de sentido en la sociedad moderna
   

Hay un dato que debería incomodarnos: según la Organización Mundial de la Salud, más de 720.000 personas mueren cada año a causa del suicidio. Y se encuentra entre las principales causas de muerte en jóvenes de 15 a 29 años. Las cifras impactan, pero por sí solas no explican nada si no nos animamos a preguntarnos qué está ocurriendo en el entramado social que habitamos.

Por: Lic. Yanina Cossime*


No estamos frente a un fenómeno aislado ni exclusivamente individual. 

Tampoco puede reducirse a una condición socioeconómica. Estamos ante un contexto cultural que ha modificado profundamente la manera en que entendemos la vida, el dolor y los límites propios de la realidad humana.

Nuestra época exalta la autosuficiencia, el rendimiento constante y la satisfacción inmediata. El malestar se vuelve intolerable, la frustración debe resolverse rápido y el sufrimiento se interpreta como una falla. La cultura actual niega la vulnerabilidad y tiende a ocultar la enfermedad, la pérdida y la muerte. Pero la condición humana implica fragilidad. Nadie atraviesa la vida sin pérdidas, crisis o heridas.

Cuando una sociedad deja de transmitir herramientas para atravesar esos momentos, las personas quedan sin recursos internos para sostenerse frente a la adversidad. La salud mental no puede pensarse solo desde la clínica; también es el reflejo del sistema de valores que predomina en una comunidad.

Si el valor personal se asocia casi exclusivamente con el éxito, la imagen o la productividad, quienes atraviesan dificultades profundas pueden sentirse insuficientes o descartables. A esto se suma la imposibilidad de hablar del pesar del corazón. El sufrimiento se vive en soledad, incluso rodeados de otros que no saben —o no logran— escuchar lo que realmente nos pasa.


Otro fenómeno central es la pérdida de sentido. No alcanza con estar ocupados o funcionar correctamente. Toda persona necesita un propósito que otorgue coherencia a su existencia. 

Sin sentido, el dolor se amplifica. Con sentido, incluso el sufrimiento puede ser atravesado con mayor fortaleza.

La prevención no se reduce a intervenir en la crisis. Exige revisar la narrativa cultural que transmitimos. ¿Enseñamos que la vida vale también cuando duele? ¿Damos espacio para expresar miedo, tristeza o angustia? ¿Validamos las emociones o las minimizamos?

La familia ocupa un lugar decisivo. Es el primer ámbito donde se aprende a nombrar lo que se siente y a recibir contención. Cuando el entorno ofrece presencia y escucha, se construyen factores protectores sólidos. Cuando esto falta, la sensación es la de caminar sin red.

El suicidio es multicausal y complejo. Pero ignorar el clima cultural en el que se desarrolla sería un error.

Tal vez el desafío más urgente sea recuperar una mirada más humana sobre la vida: una que no niegue el dolor ni oculte la muerte, y que no reduzca el valor de la persona a su desempeño.

La salud mental también depende del sentido que una sociedad le otorga a la vida y a sus límites. Y esa transmisión comienza, siempre, en casa



* Yanina Cossime es esposa, madre, Lic. en Orientación Familiar, 
profesora, maestrando en Intervención en Poblaciones Vulnerables, profesora, operadora socio comunitaria, diplomada en prevención y tratamiento de la violencia y en educación sexual.

📩 yaninacossime@gmail.com 
🌐 Facebookhttps://www.facebook.com/yaninacossime 
🌐 Instagramhttps://www.instagram.com/cossimeyanina 


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 CULTURIZ.AR   MEDIOS 

Estudio: Mujeres tienen más probabilidades de problemas de salud mental después de aborto que de un parto.

 

Un amplio estudio científico concluyó que las mujeres que se sometieron a un aborto inducido tenían mayor probabilidad de sufrir trastornos mentales que las mujeres que dieron a luz. 

El  estudio , publicado en el  Journal of Psychiatric Research , realizó un seguimiento de 28.721 mujeres que se indujeron abortos y 1.228.807 que dieron a luz en hospitales de Quebec, Canadá, entre 2006 y 2022. Los resultados fueron sorprendentes:

En este estudio poblacional de más de 1,2 millones de embarazos, someterse a un aborto inducido se asoció con un mayor riesgo de hospitalización por un trastorno mental más de una década después. En comparación con los nacidos vivos y los mortinatos, las pacientes con abortos inducidos presentaron un mayor riesgo de ingreso por trastornos psiquiátricos, trastornos por consumo de sustancias e intentos de suicidio con el tiempo. Las pacientes con abortos menores de 25 años o con un trastorno de salud mental preexistente presentaron el mayor riesgo de hospitalización por problemas de salud mental. La asociación con la hospitalización por problemas de salud mental fue mayor dentro de los cinco años posteriores al aborto y se debilitó posteriormente. Tras 17 años de seguimiento, el riesgo de hospitalización por problemas de salud mental comenzó a asemejarse al de los embarazos a término.


En concreto (citas omitidas):

Las tasas de hospitalización fueron elevadas para todos los tipos de trastornos mentales después del aborto. En comparación con otros embarazos, las pacientes con abortos tuvieron tasas de hospitalización más altas para cualquier trastorno mental (104.0 vs. 42.0 por 10,000 personas-año), trastornos psiquiátricos (85.1 vs. 37.1 por 10,000 personas-año), trastornos por uso de sustancias (56.7 vs. 15.0 por 10,000 personas-año) e intentos de suicidio (14.7 vs. 4.4 por 10,000 personas-año). El aborto se asoció con el riesgo a largo plazo de hospitalización por trastornos psiquiátricos, trastornos por uso de sustancias e intentos de suicidio en modelos ajustados por edad, comorbilidad, enfermedad mental preexistente, privación material, residencia rural y período de tiempo. El aborto se asoció más fuertemente con trastornos de la alimentación,  trastornos por uso de alucinógenos  y trastornos por uso de cocaína.


Se debe prestar atención a este resultado final:

Si bien estos hallazgos no evidencian una relación causal entre el aborto y las secuelas a largo plazo en la salud mental, respaldan la posibilidad de que el aborto sea un indicador de un mayor riesgo de padecer trastornos mentales a lo largo de la vida. La detección de trastornos mentales en el momento del aborto puede brindar una oportunidad para identificar a mujeres que podrían beneficiarse de apoyo psicológico y social, en particular mujeres con trastornos mentales preexistentes, menores de 25 años y con antecedentes de partos vivos o abortos.


Este estudio es notable por su tamaño y alcance, por sus contradicciones con respecto a conocimientos previos y por su publicación en una revista médica convencional revisada por pares por autores no identificados con el movimiento pro vida.

Como mínimo, si el consentimiento informado y la “elección” significan algo, los abortistas deberían tener el deber de informar a las mujeres embarazadas sobre este riesgo particular.



*Fuente: LifeNews.com. Por Wesley J. Smith, JD. Presidente e investigador principal del Centro sobre Excepcionalismo Humano del Discovery Institute. Colabora con National Review y es autor de 14 libros, centrados en los últimos años en la dignidad humana, la libertad y la igualdad. Wesley ha sido reconocido como uno de los principales intelectuales públicos estadounidenses en bioética por National Journal y ha sido distinguido por la Fundación para la Vida Humana como "Gran Defensor de la Vida" por su labor contra el suicidio y la eutanasia. Su libro más reciente es "Cultura de la Muerte: La Era de la Medicina "Dañadora", una advertencia sobre los peligros que el movimiento bioético moderno supone para los pacientes. Septiembre 2025. 

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 CULTURIZ.AR   MEDIOS 

EEUU. 1 de cada 5 adultos jóvenes estaría en paz sin Internet ⎪ ENCUESTA

 

Imagina que estás en casa cuando tu servicio de internet se corta repentinamente durante las próximas dos horas, impidiéndote acceder a cualquier contenido en línea, ya que tu teléfono solo permite hacer llamadas. ¿Cómo describirías tus sentimientos?

En una  encuesta  realizada a 2000 jóvenes de la Generación Z y Millennials menores de 40 años, las respuestas que recibimos fueron sorprendentes. Si bien 4 de cada 10 (46 %) adultos jóvenes afirman sentirse ansiosos y frustrados durante este apagón, el 33 % se sentiría indiferente y el 21 % se sentiría feliz y en paz. En esta era de dependencia tecnológica, donde  casi la mitad de los adolescentes estadounidenses  afirman estar conectados "casi constantemente" y la adicción a las pantallas entre los adultos jóvenes está  en aumento , es alentador ver que algunos adultos jóvenes se sentirían mejor  sin conexión. 

Un análisis más detallado de los datos muestra que los jóvenes adultos casados con hijos son los más propensos a afirmar que serían felices y estarían en paz sin acceso a internet. Aproximadamente 1 de cada 3 jóvenes adultos casados con hijos (31%) se siente así, en comparación con solo el 16% de sus compañeros solteros y sin hijos. Por otro lado, los jóvenes adultos conservadores tienen más probabilidades que sus compañeros liberales de encontrar paz durante un corte de internet (23% frente al 16%), al igual que los jóvenes adultos religiosos, en comparación con aquellos que nunca o rara vez asisten a servicios religiosos (26% frente al 18%). 

 

Una posible razón para estas diferencias es que estos grupos de jóvenes adultos ya pasan menos tiempo en línea que otros (y, por lo tanto, se molestarían menos si no pudieran hacerlo). La misma encuesta sugiere que, mientras que el 31 % de los jóvenes adultos solteros sin hijos afirman pasar seis o más horas en línea al día (sin incluir el trabajo ni los estudios), solo el 17 % de los encuestados casados con hijos lo hace (el 27 % de todos los encuestados pasa un promedio de más de seis horas en línea al día). Además, mientras que el 33 % de los encuestados liberales afirman estar en línea seis o más horas al día, solo el 24 % de los moderados y el 20 % de los conservadores opinan lo mismo. 


El entretenimiento es la principal razón por la que los jóvenes adultos acceden a Internet. 

El tiempo que pasan en línea importa, pero  lo que hacen los jóvenes adultos en línea  es otro factor importante que a menudo se pasa por alto en las investigaciones sobre el uso de las redes sociales por parte de estos. Más de 4 de cada 10 encuestados afirman que su principal motivo para conectarse (además del trabajo o los estudios) es el entretenimiento. Mientras tanto, cerca de una cuarta parte de los jóvenes adultos (23%) afirma conectar con otros, y un porcentaje similar (24%) cita el aprendizaje y la búsqueda de información como su principal motivo para usar internet en su tiempo libre.

Los jóvenes solteros y sin hijos son más propensos a usar internet principalmente para el entretenimiento que otros. Aproximadamente la mitad cita el entretenimiento como su principal motivo para conectarse, en comparación con aproximadamente un tercio de sus compañeros casados y con hijos (35%). Al mismo tiempo, una mayor proporción de jóvenes seculares (53%), hombres (52%) y jóvenes sin educación universitaria (49%) se conectan a internet principalmente para fines de entretenimiento.

 

El uso de Internet está vinculado a la dependencia tecnológica. 

También encontramos conexiones entre las principales razones de los encuestados para conectarse a internet y sus reacciones ante una interrupción del servicio. La mitad de los encuestados que acceden a internet principalmente para entretenerse afirman que se sentirían ansiosos o frustrados si se interrumpiera el servicio; mientras tanto, solo el 39 % de quienes se conectan principalmente para aprender o informarse opina lo mismo. 

   

La mitad de los adultos jóvenes pasan demasiado tiempo en línea. 

Al preguntarles sobre el tiempo que pasan en línea, aproximadamente la mitad de los adultos jóvenes afirman pasar demasiado tiempo. Diferentes razones para conectarse se relacionan con la autoevaluación del uso de internet. Los adultos jóvenes que usan internet principalmente para entretenerse son más propensos (58%) que quienes buscan principalmente información o aprendizaje (40%) a afirmar que pasan demasiado tiempo en línea. 

  
La percepción de los jóvenes adultos sobre su tiempo en línea es un buen indicador del tiempo que realmente pasan conectados. Observamos que los jóvenes adultos que usan internet principalmente para entretenimiento, de hecho, pasan más horas conectados. Por ejemplo, aproximadamente 1 de cada 3 jóvenes adultos que se conectan principalmente para entretenimiento declaran pasar seis o más horas en línea al día (excluyendo actividades laborales o de estudio); mientras tanto, solo el 19 % de quienes se conectan para aprender o informarse lo hacen ( véase el gráfico en el Apéndice ). 

Preocupaciones de salud mental. 

Un uso intensivo de internet se relaciona con peores resultados en la salud mental, como  sugieren investigaciones previas  . De igual manera, nuestro estudio revela que quienes pasan más tiempo en línea presentan tasas más altas de ciertos síntomas de salud mental. Por ejemplo, el 46 % de quienes pasan seis o más horas diarias de su tiempo libre en línea afirman preocuparse demasiado, en comparación con 1 de cada 3 encuestados que usan menos internet. Asimismo, el 28 % de quienes pasan al menos seis horas en línea afirman tener problemas de concentración; mientras tanto, solo alrededor de 1 de cada 6 encuestados con menos de cuatro horas diarias en línea reportan este síntoma. 

También encontramos una conexión entre el uso de internet para el entretenimiento y una mayor incidencia de diversos síntomas de salud mental. Por ejemplo, casi 4 de cada 10 encuestados que usan internet principalmente para entretenerse (39%) afirman haberse preocupado demasiado en el último mes, mientras que solo el 31% de quienes se conectan principalmente para aprender o informarse lo hacen. De igual manera, el 38% de los usuarios de internet enfocados en el entretenimiento afirman sentirse cansados o con poca energía, y el 25% afirma sentirse decaído, deprimido o desesperanzado; para los usuarios enfocados en la información, estos porcentajes son del 28% y el 16%, respectivamente.

  
Como se mostró en el análisis anterior, el uso de internet centrado en el entretenimiento va de la mano con un mayor tiempo conectado, y ambos están vinculados a peores resultados en la salud mental. Estas relaciones no son necesariamente causales. Es posible, por ejemplo, que ocurra lo contrario: quienes tienen más dificultad para concentrarse o menos energía podrían estar más predispuestos a pasar horas en TikTok. Aun así, estos resultados sugieren que una  desintoxicación digital  podría merecer la pena, especialmente para los jóvenes adultos que están conectados crónicamente. El hecho de que la mayoría de los jóvenes adultos se mostrarían indiferentes o se sentirían tranquilos ante un corte de internet, y que los usuarios más frecuentes experimentaran resultados adversos en la salud mental, podría ilustrar por qué casi la mitad preferiría un mundo sin internet, como descubrió un  estudio reciente del Reino Unido  .  

Para bien o para mal, internet llegó para quedarse. Pero las consecuencias negativas no son inevitables. Los efectos del uso de la tecnología se ven mitigados por otros aspectos de la vida individual. Nuestros hallazgos sugieren que una fe activa y unas relaciones vibrantes son clave para experimentar la felicidad fuera de línea. También sugieren que la intencionalidad importa.  La forma en que  elegimos usar internet, ya sea como herramienta para conectar con otros o adquirir conocimiento, o como un dispositivo para el consumo pasivo, influye en gran medida en cómo afecta a nuestra salud mental. 

Wendy Wang es Directora de Investigación del Instituto de Estudios de la Familia . Ken Burchfiel es Investigador del Instituto de Estudios de la Familia.  Jared Hayden es Analista de Políticas de la Iniciativa de Tecnología "Primero la Familia" del Instituto de Estudios de la Familia. 

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Apéndice: Gráficos adicionales



   

*Fuente: Institute For Family Studies. Por Wendy WangKen Burchfiel y Jared Hayden. Agosto 2025. 

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Cada vez más adultos se preguntan si tienen autismo. Aquí hay algunos consejos.

 

El trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por una serie de dificultades intelectuales, lingüísticas y sociales, como el seguimiento estricto de rutinas, la presencia de intereses fijos u obsesivos y la dificultad para mantener el contacto visual o comprender la comunicación no verbal.

Cada vez más adultos se preguntan si tienen autismo. Aquí hay algunos consejos para buscar un diagnóstico.

Natasha Nelson, una emprendedora de 35 años de Stone Mountain, Georgia, carecía de un sentido innato de las normas sociales. No entendía por qué quienes se conocían por primera vez preferían charlar de temas triviales en lugar de conversaciones profundas, ni por qué a la gente le gustaba tender la cama.

Luego, hace unos años, le diagnosticaron autismo , justo después de que su hija menor recibiera lo mismo.

“Si tu vida siempre ha sido un caos, no te sientes cómoda, no sientes que prosperas y sientes que estás constantemente sobreviviendo y pasando de una cosa a otra, ¿qué tienes que perder?”, dijo Nelson, animando a las personas a buscar un diagnóstico.

Los signos comunes del autismo incluyen problemas con la comunicación social y una fijación en ciertas rutinas o temas —Nelson dice “la gente se ha convertido en mi interés especial ahora”— y pueden pasar desapercibidos durante la infancia.

Sin embargo, obtener un diagnóstico de autismo en etapas posteriores de la vida puede ser costoso y difícil debido a la escasez de profesionales médicos capacitados para trabajar específicamente con adultos. Aquí encontrará más información sobre lo que debe saber sobre el diagnóstico de autismo en adultos. 


¿Qué es el autismo y cuándo se suele diagnosticar?

El trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por una serie de dificultades intelectuales, lingüísticas y sociales, como el seguimiento estricto de rutinas, la presencia de intereses fijos u obsesivos y la dificultad para mantener el contacto visual o comprender la comunicación no verbal. El autismo suele diagnosticarse durante la infancia, y la Academia Americana de Pediatría recomienda que todos los niños sean evaluados a partir de los 18 meses.

¿Por qué se diagnostica autismo a más adultos?

En la última década, más adultos han buscado información sobre su propia neurodiversidad, a menudo después de que sus hijos recibieran el diagnóstico o tras ver publicaciones en redes sociales. Un estudio publicado el año pasado en JAMA Network Open mostró un aumento del 452 % en los diagnósticos de autismo entre adultos de 26 a 34 años entre 2011 y 2022.

Algunos rasgos del autismo pueden pasar desapercibidos hasta la edad adulta, cuando surgen nuevas exigencias sociales. Otros pueden haber aprendido a ocultar ciertos comportamientos, lo que se conoce como enmascaramiento.

“Los adultos han aprendido a compensar con el tiempo”, dijo Whitney Ence, psicóloga de la Universidad de California en San Francisco que trabaja con adultos autistas. “Quizás hayan aprendido a decir: ‘No puedo mostrar eso en público, así que lo hago en privado’”.

También existe una superposición de síntomas entre varios trastornos como el TDAH y el TOC que puede complicar un diagnóstico de autismo debido a dificultades con las señales sociales no verbales o las funciones ejecutivas como la capacidad de atención, la memoria de trabajo y la resolución de problemas.


¿Cuáles son los síntomas del autismo en adultos?

Los síntomas se presentan de manera diferente en cada persona, y muchos de los rasgos son comunes en personas sin autismo, como disfrutar de las rutinas o de sumergirse en agujeros de información.

Pero para cumplir con la definición diagnóstica de autismo, los síntomas deben causar un deterioro significativo, dijo el Dr. Arthur Westover, un psiquiatra especializado en autismo en el Centro Médico de la Universidad del Suroeste de Texas.

“Somos seres humanos en general. Nos gustan las rutinas... el simple hecho de disfrutar un poco y sentirnos mejor con ellas no significa que seamos autistas”, dijo Westover. “Es algo más profundo que eso”.

Russell Lehmann, de 34 años, lleva más de 20 años con su diagnóstico de autismo. Este orador motivacional tiene rutinas que describe como cómodas y estresantes a la vez. Comer la misma comida y comprar los mismos alimentos, dice, le reconforta. Pero si deja de ir al gimnasio una hora y media al día, se siente abrumado por sentimientos de depresión y fracaso.

“Es como si no hubiera gimnasio, no hubiera día”, dijo. “... Mi rutina es una carga existencial increíble, porque cada noche me acuesto sabiendo que tengo que seguir una rutina que no me gusta simplemente para funcionar”.


¿Cómo funciona un diagnóstico?

Si bien existen varias herramientas de detección en línea, el autismo es un diagnóstico complejo, por lo que los expertos recomiendan hablar con su médico de atención primaria para obtener una derivación a un psiquiatra.

Es posible que ese psiquiatra quiera entrevistar a personas que estuvieron presentes en su primera infancia, como familiares y amigos, que puedan dar fe de que los síntomas estaban presentes en ese momento.

Algunos psiquiatras pueden derivarle a un psicólogo, quien puede realizarle una prueba diagnóstica estandarizada de autismo o utilizará su propio criterio clínico. No existe una tomografía cerebral ni un análisis de sangre para el autismo.

Recibir un diagnóstico de autismo en la edad adulta puede ser costoso y llevar tiempo. Westover afirmó que hay una gran escasez de especialistas que trabajen con adultos autistas. El diagnóstico de Nelson tardó tres años y pagó más de $3,000 de su propio bolsillo.

Ence también sugiere que te hagas algunas preguntas al considerar un diagnóstico profesional y que sepas que podrías encontrarte en una lista de espera: "¿Qué me lleva a pensar que necesito un diagnóstico profesional? ¿Necesito acceso a servicios? ¿Hay servicios que no tengo disponibles?" 


*Fuente: The Associated Press. Marzo 2025.  

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🇫🇷 La crisis de salud mental de los jóvenes franceses ha empeorado desde la pandemia

 

El análisis encontró que las niñas y las mujeres jóvenes se han visto particularmente afectadas.

La crisis de salud mental juvenil en Francia solo está empeorando, según un nuevo estudio que encontró que los jóvenes buscan servicios de salud mental a un ritmo mucho mayor que antes de la pandemia de COVID-19.

A raíz de la pandemia, países de toda Europa se enfrentan a un aumento de jóvenes con ansiedad, depresión, ideación suicida, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y otros trastornos de salud mental. 

Hoy en día, uno de cada siete adolescentes en todo el mundo tiene problemas de salud mental, y Francia no es una excepción, según el estudio, que incluyó a unos 20 millones de personas de 25 años o menos y fue publicado en la revista JAMA Network Open .

Entre 2016 y 2023, la tasa de visitas a servicios de salud mental, hospitalizaciones y prescripciones de medicamentos como antidepresivos, estabilizadores del estado de ánimo y antipsicóticos aumentó "significativamente" entre los jóvenes de Francia, y el aumento fue particularmente evidente después de la pandemia, según el estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Aix-Marsella en Francia. 

“La situación en Francia no es un caso aislado y la COVID-19 ha puesto de manifiesto las deficiencias de nuestro sistema de salud mental”, declaró a Euronews Health Marcel Marchetti, del grupo de defensa Mental Health Europe.

“El aumento del uso de medicamentos, especialmente entre los jóvenes, es preocupante, sobre todo a la luz de la excesiva medicalización de los problemas de salud mental”. 


Diferencias de género. 

Las adolescentes y mujeres jóvenes francesas parecen encontrarse en una situación especialmente difícil.

Durante el período del estudio, las niñas y mujeres jóvenes, los adolescentes y los adultos jóvenes tuvieron más probabilidades de someterse a consultas psiquiátricas ambulatorias, mientras que las niñas y mujeres jóvenes, así como los adultos jóvenes en general, tuvieron cada vez más probabilidades de ser hospitalizados por intentar suicidarse.

Las recetas de casi todos los tipos de medicamentos para la salud mental aumentaron para las niñas y mujeres jóvenes, especialmente en el período posterior a la pandemia, encontró el estudio.

Los niños y los hombres jóvenes también vieron un aumento en las recetas de antidepresivos, medicamentos para la adicción al alcohol y metilfenidatos (estimulantes utilizados para tratar el TDAH), pero el aumento no fue tan significativo como para las niñas y las mujeres.

Los investigadores dijeron que las redes sociales pueden ayudar a explicar las diferencias entre niños y niñas. 

“En comparación con los niños, el uso de las redes sociales por parte de las niñas puede ser más frecuente, estar más expuestas al acoso cibernético y es probable que resulte en estrés interpersonal, un factor común asociado con los intentos de suicidio y la depresión”, dijeron.

El gobierno francés está experimentando con la prohibición de los teléfonos inteligentes en las escuelas secundarias y apoya restricciones a nivel de la UE sobre las redes sociales antes de los 15 años.

Mientras tanto, antes de su destitución el mes pasado, el entonces primer ministro Michel Barnier, quien fue designado por el presidente Emmanuel Macron, dijo que la salud mental debería ser la principal prioridad del gobierno francés en 2025.

Los jóvenes franceses también se enfrentan a lagunas en el acceso a la atención: el número de psiquiatras infantiles se redujo un 34 por ciento entre 2010 y 2022, según el auditor nacional.

“Hay un problema a la hora de conseguir acceso real al apoyo en materia de salud mental”, dijo a Euronews Health Alex Quinn, responsable de políticas del grupo de defensa European Youth Forum. 


El dilema de la salud mental de los jóvenes europeos. 

En particular, el estudio encontró que las recetas de medicamentos utilizados para tratar enfermedades mentales graves, como el litio y la clozapina, se volvieron más frecuentes para niños de tan solo seis años de edad.

Los investigadores dijeron que este aumento fue “particularmente sorprendente” y podría indicar que los diagnósticos de trastornos bipolares han aumentado en Francia.

Los eventos traumáticos y los períodos de alto estrés pueden desencadenar el trastorno bipolar durante la adolescencia, y parece que la afección, que causa cambios de humor extremos entre manía y depresión, se ha vuelto más común a nivel mundial.

En general, los hallazgos del estudio coinciden con investigaciones anteriores que sugieren que el costo para la salud mental de los jóvenes europeos es grave.

Un estudio danés identificó niveles crecientes de diagnósticos psiquiátricos y uso de drogas psicotrópicas durante la pandemia, mientras que en España , los intentos de suicidio aumentaron un 195 por ciento entre las adolescentes entre septiembre de 2020 y marzo de 2021. 

Más allá de las redes sociales, la dinámica familiar y el estrés económico durante la pandemia podrían estar impulsando el aumento, dijeron los investigadores.

Quinn también señaló la precariedad financiera, la inestabilidad política y social y la sensación de falta de control sobre el futuro como posibles impulsores de la mala salud mental entre los jóvenes.

“Los jóvenes no son un grupo homogéneo”, dijo Quinn. “Probablemente sean los jóvenes de ciertos orígenes o de ciertas clases sociales los que corren un riesgo mucho mayor que otros”.

Si estás pensando en suicidarte y necesitas hablar, comunícate con Befrienders Worldwide, una organización internacional con líneas de ayuda en 32 países. Visita befrienders.org para encontrar el número de teléfono correspondiente a tu ubicación. 


*Fuente: EuroNEWS. Por Gabriela Galvin. Febrero 2025.  

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 CULTURIZ.AR   MEDIOS 

📲 Razones para retrasar el uso del móvil: proteger la salud mental ⎪ CULTURIZAR MEDIOS


Cuando en 2007 la compañía tenológica Apple lanzó al mercado el primer iPhone a nadie se le ocurrió poner en marcha controles legales sobre su uso. 

Los teléfonos inteligentes fueron considerados desde el inicio grandes avances tecnológicos, extensiones del ser humano que simplificarían muchas tareas hasta entonces complejas. 

⎪TECNOLOGÍA, REDES SOCIALES, SALUD MENTAL⎪ 


Los móviles resolvieron algunas situaciones (permitieron llamar a cualquiera desde cualquier lugar, tener acceso permanente a internet) y al mismo tiempo generaron problemas imprevistos que ahora causan estragos en la población. Es lo que el experto Evgeny Morozov denominó “solucionismo tecnológico”. 

Los más jóvenes, nacidos a la vez que estos dispositivos digitales, no han conocido una vida sin ellos y son los que más intensamente están sufriendo estos problemas. Las anomalías de conducta por sobrexposición a las redes sociales que han aparecido incluyen la distorsión de la realidad, la obsesión por el físico, los trastornos de la alimentación, la depresión, la ansiedad y el suicidio. En EE UU, por ejemplo, la prevalencia de ideas suicidas se ha duplicado en una década, pasando del 9,2 % en 2008 al 18 % en 2019. En España, el 48,9 % de los jóvenes han pensado alguna vez en suicidarse. 

Los padres no saben cómo ayudar a sus hijos, entre otras razones porque cuando estos problemas dan la cara, suele ser necesaria la intervención de los profesionales. Con este artículo queremos llamar la atención sobre la necesidad de que los mayores se anticipen y, de un modo proactivo, participen activamente en los contextos de recepción de los contenidos a los que se ven expuestos los menores. 


Entre el vacío legal y la legislación obsoleta. 

En muchos ámbitos de la vida, amplias masas sociales se ven abocadas a consumir determinadas sustancias o a reiterar comportamientos provocados por productos y servicios distribuidos sin controles de calidad adecuados. Se producen vacíos legales en los que nadie se hace plenamente responsable de las consecuencias y se va legislando “en caliente” a medida que se producen efectos nocivos, no deseados pero reales, para la sociedad. 

En el caso de los productos digitales, además, la legislación resulta rápidamente obsoleta por la lentitud de los sistemas legislativos y por la celeridad de los productos digitales. Las normas vigentes en las democracias más avanzadas están construidas sobre tecnologías del siglo XX ampliamente superadas, de manera que gran parte de las realidades (hechos, vivencias, actos…) que tienen lugar en internet y en las redes sociales se desarrollan en una inquietante alegalidad. 


Regular el uso de las redes sociales. 

Recientemente, los medios se están ocupando de los efectos nocivos que las redes sociales producen en un sector vulnerable de la población, como son los niños y los jóvenes. El tema preocupa a toda una generación de padres y madres que en ocasiones han puesto en marcha iniciativas comunes mientras la edad de inicio de uso se va adelantando

Las redes sociales son además un negocio. En 2021 la ex empleada de Facebook (ahora Meta) Frances Haugen, fundadora de la ONG Beyond the screen, hizo públicos en 2021 21 000 documentos internos de la compañía que demostraron que los ejecutivos de la compañía eran conscientes de los daños a la salud mental de los jóvenes y la distribución de informaciones falsas y otros contenidos que alientan la violencia. 

Esta denuncia ha desencadenado un proceso judicial en Estados Unidos de recorrido incierto. El pasado 24 de octubre, las fiscalías de 41 Estados presentaron una demanda conjunta contra Meta (matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram) por desarrollar productos adictivos para los jóvenes, especialmente diseñados para enganchar a los menores de 13 años “y disparar los ingresos corporativos” del gigante tecnológico. 


Adicciones y salud mental. 

Algunas voces son muy tajantes al respecto: dar a un niño o a un adolescente un teléfono móvil cuando tiene poca capacidad de autocontrol es como dejarle una raya de cocaína en su mesa de estudio. No implica que todos los niños que usen dispositivos digitales acaben enganchados, pero, sin duda, aumentan las posibilidades de generar una adicción. 

Las adicciones comportamentales, en particular aquellas vinculadas a los dispositivos digitales (adicción a las redes sociales o a los videojuegos, por ejemplo), tienen todos los componentes propios de cualquier otra adicción, como ha descubierto la investigación del doctor Herradón sobre consumo de alcohol en adolescentes. 

No todos los “usos abusivos” suponen una adicción, aunque la puerta de acceso a toda adicción está en el uso abusivo. En el caso de los smartphones, si no es posible garantizar unas normas de uso es preferible que los menores no dispongan de estos dispositivos hasta que adquieran la capacidad de gestionar el tiempo. 


Signos de alarma. 

¿Cómo detectar que el uso del móvil empieza a ser abusivo? Algunos indicios pueden ayudar a detectar conductas adictivas, por ejemplo: 

  • • Niños que dejan de salir al parque para estar conectados con la excusa de que allí están otros amigos. 
  • • El uso de las pantallas en cualquier momento disponible “de descanso”, es decir, solo las dejan obligados por el estudio. 
  • • Querer volver antes a casa de cualquier plan para conectarse. 
  • • Notar que prefieren el móvil a la práctica de sus aficiones favoritas. 

El problema es que este proceso es paulatino, y no siempre es fácil darse cuenta del momento en que la salud empieza a verse afectada. 


Seguridad y compañía. 

Sin llegar al extremo de la adicción, los adultos con menores al cargo no pueden obviar que los teléfonos móviles proporcionan acceso ilimitado a las redes sociales, donde los menores se ven con frecuencia envueltos en situaciones para las que no están preparados. 

Es una etapa crucial en la vida de cualquier persona que está construyendo su propio yo, la aceptación por el grupo de iguales resulta fundamental y el comportamiento gregario prima sobre el pensamiento crítico. Por eso se hace absolutamente necesario un acompañamiento prudente, atento y empático que, lejos de producir suspicacia en el menor, le proporcione seguridad y compañía. 


*Fuente: The Conversation. Por María Solano Altaba y Ignacio Blanco-Alfonso. 

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 CULTURIZ.AR   MEDIOS 

El peligro de las redes sociales como extensión de la propia identidad ⎪ CULTURIZAR MEDIOS


Una forma en que las redes sociales pueden afectar a los adolescentes es en el desarrollo de su propia identidad. 

Según un blog de la Universidad Northwestern, tener presencia en línea puede influir en la autocomprensión de un individuo, especialmente entre aquellos que crecieron compartiendo aspectos de sí mismos con sus amigos en las redes sociales. 

Fuente: Social Media Victims Law Center* 


Una encuesta realizada a 300 personas que utilizaron múltiples sitios de redes sociales demostró que se sentían bien consigo mismos si a alguien le "gustaba" su publicación y que los comentarios positivos ayudaban a validar la identidad en línea que presentaban.  

Los resultados sugirieron que los usuarios continuarían usando esa identidad fuera de línea después de la validación . Los resultados también indicaron que los usuarios de las redes sociales evalúan si los temas son relevantes para sus pares basándose en comentarios externos. 


¿Cómo afecta la autoestima a la experiencia del usuario? 

La autoestima es un aspecto esencial del desarrollo de la identidad y las interacciones en las redes sociales probablemente afecten la autoestima de un adolescente. 

Si los adolescentes sienten una sensación de conexión a través de las redes sociales, su autoestima se ve afectada positivamente. A la inversa, según Thrive, es probable que el acoso, la presión de grupo, el drama y el aislamiento alimenten la retroalimentación negativa. 

Según un blog de la Escuela de Graduados en Educación de Harvard, las redes sociales pueden contribuir a la alienación. Los adolescentes con una autoestima poco desarrollada que utilizan las redes sociales principalmente como indicador de popularidad a menudo se ven afectados negativamente. 

Los adolescentes que ya tienen problemas de ansiedad tienden a sufrir los efectos más dañinos de las redes sociales. 

Por ejemplo, las personas con trastorno de ansiedad generalizada, que tienden a compararse desfavorablemente con los demás, se volverán aún más ansiosas debido a las comparaciones en las redes sociales. 

La imagen corporal es un factor crítico para muchas mujeres jóvenes. Un estudio de imagen corporal demuestra que las interacciones en las redes sociales con compañeros atractivos pueden aumentar la negatividad de una mujer joven sobre su imagen corporal. Los efectos de esta negatividad son más pronunciados en las mujeres jóvenes que ya carecen de una imagen corporal positiva. 



*Fuente: Social Media Victims Law Center: Trabaja para responsabilizar legalmente a las empresas de redes sociales por el daño que infligen a los usuarios vulnerables. SMVLC busca aplicar principios de responsabilidad del producto para obligar a las empresas de redes sociales a elevar la seguridad del consumidor a la vanguardia de su análisis económico y diseñar plataformas más seguras que protejan a los usuarios de daños previsibles. 

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Redes sociales y ansiedad ⎪ CULTURIZAR MEDIOS


Los estudios muestran que el uso excesivo de las redes sociales y los problemas de salud mental exacerbados se correlacionan de varias maneras. 

Un estudio, publicado en el Canadian Journal of Psychiatry, indica que un mayor tiempo frente a una pantalla se correlaciona directamente con mayores niveles de ansiedad. 

Fuente: Social Media Victims Law Center* 


Según un estudio australiano, el tiempo frente a la pantalla en las redes sociales tiende a ser más dañino que otros tipos de tiempo frente a la pantalla. Otros estudios indican que las personas ansiosas tienden a gravitar hacia las redes sociales y utilizan sus efectos como lo harían con un sedante. 

Sin embargo, se encuentran con otros factores estresantes mientras están en las redes sociales, lo que genera un mayor estrés, según un estudio de la Universidad Estatal de Texas. 

Alrededor del 90 por ciento de los adolescentes utilizan las redes sociales y dos tercios de ellos acceden a ellas a través de teléfonos móviles. Si bien el uso moderado de las redes sociales puede afectar positivamente a los adolescentes, también puede afectarlos negativamente. 


Alrededor del 16 por ciento de los estudiantes de secundaria experimentan acoso cibernético, y el acoso cibernético es particularmente frecuente en las redes sociales, según el sitio web del gobierno de EE. UU., StopBullying

El ciberacoso puede ser particularmente dañino porque es difícil de reconocer para los adultos, dice el sitio . Otro peligro estrechamente relacionado es el ciberacoso , que puede resultar igualmente traumático para la víctima e incluso puede acabar poniendo en peligro también a familiares y amigos cercanos. 

Además, las estadísticas sugieren una correlación entre el aumento del uso de las redes sociales y los problemas de salud mental . Las estadísticas de los Centros para el Control de Enfermedades muestran que la cantidad de suicidios aumentó un 57 por ciento entre 2007 y 2018. 

Este aumento de suicidios coincidió con un aumento en el uso de las redes sociales por parte de los adolescentes. Un estudio del Pew Research Center encontró que el 55 por ciento de los adolescentes usaban las redes sociales en 2006, pero más del 81 por ciento las usaban años después. 


*Fuente: Social Media Victims Law Center: Trabaja para responsabilizar legalmente a las empresas de redes sociales por el daño que infligen a los usuarios vulnerables. SMVLC busca aplicar principios de responsabilidad del producto para obligar a las empresas de redes sociales a elevar la seguridad del consumidor a la vanguardia de su análisis económico y diseñar plataformas más seguras que protejan a los usuarios de daños previsibles. 

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🇰🇷 El impacto del uso de teléfonos inteligentes en la salud mental de los adolescentes: resultados de una investigación de la Universidad de Corea del Sur ⎪ CULTURIZAR MEDIOS

Una investigación muestra que los adolescentes surcoreanos que usan teléfonos inteligentes durante más de 4 horas al día corren un mayor riesgo de sufrir problemas de salud mental. 

Un estudio reciente realizado en el Centro Médico de la Universidad de Hanyang en Corea del Sur ha revelado estadísticas alarmantes sobre el uso de teléfonos inteligentes por parte de los adolescentes en el país. Según la investigación, los adolescentes surcoreanos pasan más de 4 horas al día en sus teléfonos inteligentes, lo que genera un mayor riesgo de problemas de salud mental y una mayor probabilidad de participar en conductas de riesgo. 

Fuente: Time News* 


El estudio, que analizó datos de 50.000 encuestados entre 2017 y 2020, encontró que los adolescentes que usan sus teléfonos inteligentes durante al menos 4 horas al día presentan síntomas de estrés, ansiedad y tienen más probabilidades de tener sobrepeso. 

También son más susceptibles al consumo de drogas y tienen una mayor tasa de pensamientos suicidas en comparación con otros grupos. 

Curiosamente, la investigación también encontró que los adolescentes que usan sus teléfonos inteligentes entre 1 y 2 horas al día tienen menos probabilidades de sufrir diversos problemas de salud mental en comparación con aquellos que no usan teléfonos inteligentes en absoluto. 

Además, el estudio reveló una tendencia creciente en el uso de teléfonos inteligentes: el 85,7% de los encuestados en 2020 informaron que usaban sus teléfonos inteligentes durante al menos 2 horas al día, en comparación con el 64,3% de los encuestados en 2017. 


Investigaciones anteriores también han relacionado el uso de teléfonos inteligentes con tasas más altas de problemas de salud mental, insomnio y trastornos del nervio óptico y de los músculos. 

Si bien el estudio no indica claramente que el uso de teléfonos inteligentes cause problemas de salud, los investigadores creen que los hallazgos pueden usarse para guiar futuras estrategias de atención médica. 

Los resultados de la investigación se publicaron el miércoles en el sitio web de la revista PLOS One

Este estudio arroja luz sobre el preocupante impacto del uso excesivo de teléfonos inteligentes en la salud mental y el bienestar de los adolescentes surcoreanos. Los esfuerzos para abordar este problema y promover hábitos más saludables en el uso de teléfonos inteligentes entre los adolescentes son cruciales para garantizar el bienestar general de la generación más joven. 


Fuente: Time News. Salud.

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🇺🇸 EEUU ¿Es la epidemia de depresión adolescente el resultado de demasiadas redes sociales y muy poca religión? ⎪ CULTURIZAR MEDIOS

La investigación apunta a la crisis espiritual como posible causa de la crisis de salud mental de los adolescentes. 

Pregúntele a cualquier usuario de TikTok sobre la página "Para usted" de la aplicación, y muchos dirán que "los conoce mejor que ellos mismos". Entre su tecnología manipuladora y su conexión con el Partido Comunista Chino, no está claro cuánto daño está causando TikTok a la sociedad estadounidense. 

Sin embargo, sí sabemos que la depresión adolescente se está disparando, y los estudios muestran que la adicción a las redes sociales suele ser la culpable.  

Fuente: The Daily Signal* 


TikTok continúa alimentando a los adolescentes en los EE. UU. con videos dirigidos a través de su algoritmo y diseño sofisticados. En lugar de ayudar a mejorar los resultados de los adolescentes, parece que los empuja más hacia sí mismos o hacia las comunidades en línea a expensas de su salud mental.

Las empresas de redes sociales como TikTok deben rendir cuentas.  

En febrero, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades publicaron su Encuesta de comportamiento de riesgo juvenil, que midió la salud y el bienestar de los estudiantes de secundaria al observar los datos de la encuesta de 2011 a 2021. El estudio reveló algunas tendencias aterradoras, particularmente para las mujeres, y estudiantes LGBTQ+.

En 2021, el 57 % de las estudiantes de secundaria informaron “sentimientos persistentes de tristeza o desesperanza” (un aumento del 36 % en 2011). Entre los jóvenes LGBTQ+ en 2021, el número fue un sorprendente 69 %. Y el 29% de los hombres informaron tales sentimientos en 2021 (un aumento del 21% en 2011). 

El informe atribuye el problema a varias razones, como las redes sociales , el aislamiento relacionado con la pandemia y la agitación política. Las redes sociales ciertamente juegan un papel importante en la disminución de la salud mental de los adolescentes. Pero, ¿qué puede mejorar estas estadísticas y sacar a los niños de Internet y entablar relaciones significativas? 


El estudio no analiza los impactos positivos en el bienestar mental, pero afortunadamente muchos otros sí lo hacen. Su investigación apunta a la membresía y participación en la iglesia como uno de los indicadores más importantes del bienestar mental. 

Por ejemplo, la investigación de Gallup confirma la "correlación entre la religiosidad personal de [un] individuo y varias medidas de bienestar, felicidad y salud mental (y, en algunos casos, física)". Sin embargo, la asistencia a la iglesia se ha desplomado en los EE. UU. durante décadas, con la caída más pronunciada desde el año 2000. Cada vez más padres están criando a sus hijos en entornos de hogares seculares. 

Solo entre 2000 y 2020, la membresía de la iglesia entre los adultos casados ​​disminuyó un 13%. Un asombroso 26% menos de adultos estadounidenses pertenecen a una iglesia hoy que en la década de 1940. En 2021, el 29% se describió a sí mismo como “sin religión”, según el Centro de Investigación Pew.  

El ser humano es un ser social que encuentra su lugar a través de las personas e instituciones que le rodean. Si no buscamos en la religión para entendernos a nosotros mismos, buscaremos cosas menores. Innumerables estudios confirman el efecto positivo de la religión en la salud mental. Sin embargo, nuestra cultura alienta a las personas a “vivir su verdad”, sea lo que sea que eso signifique. Parece que gran parte de esta crisis de salud mental es, en última instancia, una crisis espiritual. 

La creencia sincera en la identidad de uno como hijo de Dios es una poderosa fuente de identidad, una que muchos de los jóvenes de hoy no tienen. A una edad en la que comienzan a surgir grandes preguntas sobre la identidad, la cultura estadounidense les dice a los adolescentes que definan la suya propia. Su falta de fundamento religioso deja a la juventud de hoy más vulnerable a la confusión y al sufrimiento. 


En lugar de la iglesia, los jóvenes buscan su identidad en un escenario que se beneficia de la inseguridad: las redes sociales. 

Los estudiantes de secundaria pasan casi ocho horas al día usando Internet con fines no académicos. Los adolescentes pasan gran parte de ese tiempo en plataformas de redes sociales diseñadas para volver adictos a sus usuarios.   

El uso de las redes sociales ha aumentado vertiginosamente desde principios de la década de 2010. Según la Encuesta de comportamiento de riesgo juvenil de los CDC, la “tristeza y desesperanza persistentes” aumentaron cada año en el mismo período de tiempo. La investigación a menudo muestra que las niñas tienden a sufrir más que los niños las redes sociales, lo que corresponde a la encuesta. 

Si alguien pensó que el mundo digital estaba ayudando a los niños a prosperar, la encuesta muestra que potencialmente puede llevarlos a la ruina. El mundo en línea no puede reemplazar la participación activa en una iglesia local cuando se trata de la salud mental y emocional de los adolescentes.  

La encuesta arroja luz sobre la situación urgente que enfrentan los estudiantes de secundaria de hoy. Una solución holística implica comprender que para prosperar, todos los aspectos de la vida de un adolescente deben gozar de buena salud. Es posible que los estudiantes de secundaria estadounidenses fumen menos y se gradúen a tasas más altas, pero esa es solo una pieza del rompecabezas. Para lograr el bienestar, los adolescentes necesitan una fuerte identidad arraigada en algo más grande que ellos mismos. La religión es esencial para esta búsqueda. 

Los padres juegan un papel clave en el cuidado del bienestar de sus hijos adolescentes. En lugar de permitir que las redes sociales desempeñen un papel tan fundamental en la vida de sus hijos, los padres deben alentar a sus hijos a unirse a comunidades que tienen un historial probado: a saber, la participación religiosa a través de una iglesia local. Es posible que esto no resuelva sus problemas de inmediato, pero podría ser un comienzo prometedor. 

Padres, consideren esto como un recordatorio para #eliminarTikTok de los teléfonos de sus hijos y usen parte del tiempo que habrían pasado viendo videos para llevarlos a la iglesia este domingo. 


*Fuente: The Daily Signal. Por Emma Waters y Ally Grieshop. Twitter Slogan: Comprometidos con una cobertura de noticias precisa, justa y confiable.

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Alemania. Aumento de depresión en niños y adolescentes por pandemia ⎪ CULTURIZAR MEDIOS

Se sienten solos, incomprendidos o apáticos: después de la #pandemia, los niños sufren cada vez más de depresión y, por lo tanto, reciben más medicamentos. 

Difícilmente se pueden ofrecer plazas para pacientes hospitalizados en las clínicas debido al #hacinamiento. 

Como muestra el estudio actual de la compañía de seguros de salud DAK, las consecuencias para la #salud de los niños y jóvenes en Alemania han aumentado enormemente. En 2021, habrá más #depresión, trastornos alimentarios, #ansiedad y #obesidad entre los jóvenes de 15 a 17 años. 

Fuente: Aktion Kinder in Gefahr*


Las niñas se ven afectadas con mucha más frecuencia que los niños. A la edad de 6 a 10 años, también hubo una clara alteración de las funciones sociales y trastornos del desarrollo. 

Cada vez se recetaban más medicamentos a niños y jóvenes. Para casos nuevos, las recetas de antidepresivos aumentaron en un 65 por ciento. El tratamiento farmacológico para los trastornos alimentarios aumentó en un 75 por ciento. 

Un 54 por ciento más de niñas recibieron tratamiento por trastornos alimentarios y un 24 por ciento más en el grupo de edad de 15 a 17 años por trastornos de ansiedad. Entre las edades de 10 y 14 años, la incidencia de depresión en las niñas aumentó en un 23 por ciento. 18 por ciento para jóvenes de 15 a 17 años. Los datos de 782.000 niños y jóvenes asegurados fueron evaluados y comparados con el tiempo antes de la pandemia, según tagesschau.de del 30 de agosto de 2022

“La situación se ha deteriorado dramáticamente en el último año, pero los políticos aún no han reaccionado en consecuencia. Por lo tanto, en mi opinión, el establecimiento de una comisión de investigación por parte del Bundestag alemán es la forma correcta de analizar más a fondo los problemas y aplicar las primeras consecuencias durante este período legislativo. Se trata de la salud futura de toda una generación", dice Andreas Storm, director ejecutivo de DAK-Gesundheit.


Para actuar de forma preventiva, los padres deben conocer los sentimientos de sus hijos y hablar con ellos regularmente.

Esto muestra interés y rompe el ciclo de sentimientos negativos sobre la soledad. Los rituales familiares constantes, como cocinar juntos y horarios fijos para las comidas, son igualmente importantes; esto crea una sensación de seguridad y reduce el estrés al mismo tiempo. Tampoco debe faltar la oferta de ocio. Sal de las cuatro paredes y adéntrate en el bosque, deja el coche atrás (no debería ser demasiado difícil dados los precios actuales) y planead juntos un paseo en bicicleta, el ejercicio físico es bueno para todos y favorece la unión y protege contra la obesidad.


*Fuente: Aktion Kinder in Gefahr, se compromete a proteger a los jóvenes y niños contra la influencia de la violencia, el sexo y la pornografía en la televisión/Internet y contra la degradación de los valores morales en la familia y la sociedad. Septiembre 2022.


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Cuando se trata de hablar de salud mental con los niños, los padres necesitan apoyo ⎪ CULTURIZAR MEDIOS -

Por qué los padres necesitan apoyo cuando se trata de hablar sobre la salud mental con los niños. 

El año pasado, la Academia Estadounidense de Pediatría, la Academia Estadounidense de Psiquiatría Infantil y Adolescente y la Asociación de Hospitales Infantiles declararon una emergencia nacional en la salud mental de niños y adolescentes. Las tasas de ansiedad y depresión infantil han seguido aumentando durante la última década, y el suicidio es la segunda causa principal de muerte entre los 10 y los 24 años.

Fuente: Mind Path Health*

Si bien las deficiencias sistémicas son sin duda un factor que contribuye a estas cifras, ahora es más importante que nunca abogar por la #saludmental de los #niños y #adolescentes en el hogar. Para que un joven obtenga la ayuda o el tratamiento que necesita; los #padres y cuidadores necesitan tener conversaciones sobre la salud mental.

Sin embargo, una encuesta reciente realizada por The Harris Poll en nombre de Nationwide Children's Hospitals encontró que, mientras que más del 90 % de los padres de niños menores de 18 años sienten que es importante hablar sobre la salud mental con sus hijos, casi el 60 % de los padres necesitan ayuda cuando se trata de iniciar esas conversaciones.

La encuesta también encontró que solo el 43% de los estadounidenses dicen que su #familia habló abiertamente sobre la #salud #mental mientras crecían.

“El diálogo sobre salud mental tiene una oportunidad real con la cultura actual dispuesta a tener conversaciones francas y desmitificar y desestigmatizar las enfermedades mentales”, dice la psiquiatra Venkata Jonnalagadda, MD. “Es genial que las personas, especialmente los padres, estén más abiertos a iniciar esta conversación, una que reconocieron que ellos también hubieran querido de jóvenes”.

Para los padres que buscan poner fin al ciclo de silencio en torno a la salud mental y mantener conversaciones cruciales y, en ocasiones, que salvan vidas con sus hijos, hay algunas estrategias útiles que pueden probar.


Iniciar la conversación

Kate Tunstall, una madre de dos hijos que escribe sobre la #crianza de los hijos en su blog Refined Prose, recuerda que los niños pueden diferir mucho en sus respuestas para navegar por la salud mental.

“Puede ser muy complicado lograr el equilibrio adecuado entre ofrecer soporte sin entrometerse”, dice Tunstall.

Preguntarle a un niño sobre su día, su grupo de amigos o sus metas futuras puede ser una apertura fácil, pero no siempre funciona. Cuando su hija mayor, Pixie, se resiste a hablar cara a cara, Tunstall sugiere salir a caminar o conducir. Esto a menudo quita presión a la situación y hace que la conversación sea más fácil y accesible.

Para promover líneas abiertas de comunicación, Lana Stenner, autora y madre de cinco hijos, también recomienda pasar tiempo al #AireLibre, así como la terapia casera con #mascotas. Mostrar juntos a una mascota más amor y atención puede brindar una oportunidad para establecer una conexión.

“Hablarán y escucharán mientras un bebé peludo los ablanda”, dice Stenner. “Encontrar esos momentos comunes y la comodidad les permite abrirse y confiar en ti con lo que está pasando en su vida. Todo esto es solo el requisito previo y la construcción de los momentos de conversación antes de que la vida se tuerza y ​​surjan problemas de salud mental... Si tienes hijos adolescentes, no importa cuán estable sea tu #comunidad y tu #vidafamiliar, habrá un momento en el que necesites tener esas conversaciones. .”

Cuando esa conversación fluye, la psiquiatra Jonnalagadda insta a los padres a escuchar sin juzgar ni interrumpir. Trate de mantener una expresión neutral mientras sigue ofreciendo compasión, dice ella, independientemente de cuán impactantes puedan ser las revelaciones. Y tenga en cuenta que no necesita saber todas las respuestas.

“Está bien decir, 'No sé las respuestas, pero podemos encontrarlas juntos'”, dice Jonnalagadda. “Busque al pediatra de su hijo o a un proveedor de salud mental”.

Al buscar esas respuestas, Jonnalagadda recomienda alejar a los niños de las salas de chat y los foros en línea. “Apóyate en sitios confiables como WebMD, la Academia Estadounidense de Psiquiatría Infantil y Adolescente o la Clínica Mayo”, dice ella.


Introducción a una práctica de diario

Si bien hablar es invaluable, dice Tunstall, confía en escribir un diario como una forma de conectarse con un niño y ayudarlo a abrirse. Ella misma experimentó los beneficios para la salud mental de escribir un diario y quería compartir esta herramienta con su hija desde una edad temprana.

“Ella era joven en ese momento, tal vez solo tenía cuatro o cinco años, por lo que, naturalmente, fue un ejercicio un poco tosco para empezar”, dice. “Pero esta es una de las alegrías de llevar un diario: gran parte del valor está en el proceso, más que en el resultado”.

Tunstall introdujo por primera vez el concepto de listas de gratitud, invitando a su hija a enumerar las cosas por las que estaba agradecida. Ahora, escriben juntos regularmente, a menudo uno al lado del otro. Al comienzo de la #pandemia, la práctica fue un salvavidas, dice ella.

“Pixie sabe que siempre puede acudir a nosotros, pero cuando no tiene ganas de hablar o no está lista, estoy muy contenta de que también pueda recurrir a su diario como un lugar de consuelo”, dice Tunstall.



*Fuente: Mind Path Health. Por Lo Styx. Mayo 2022.


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