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Promover una sana autoestima ⎪ Por Yanina Cossime

Por Yanina Cossime* 
Sugerencias para favorecer relaciones saludables en la familia – parte 1

La autoestima es la íntima valoración que una persona tiene de sí misma, es el grado de satisfacción que se tiene consigo mismo, la disposición a considerarse competente frente a los desafíos básicos de la vida. Por esto, es muy importante que en la familia, institución originaria donde se configura profundamente la personalidad de sus miembros y las formas de vincularse, la autoestima sea cultivada, especialmente en los niños y adolescentes.

Es fundamental que los padres muestren amor por sus hijos en un modo genuino, que los conduzcan a conocerse y a aceptarse tal cual son, resaltando sus cualidades (nunca inventando las que no tienen), evitando las comparaciones (que siempre son odiosas) y poner apodos que pongan de manifiesto algún defecto físico o que invoquen alguna situación vergonzosa del pasado, ya que esto podría generar una personalidad evitativa en el niño, llevándolo a que desarrolle un profundo temor a la burla, a sentirse inhibido o ridículo en cualquier contexto y a evitar los nuevos. Además, es importante que reconozcan el trabajo bien hecho y también el esfuerzo realizado (independientemente del resultado) por los miembros de la familia en una tarea emprendida, no solo haciendo foco en los grandes logros, sino también en los pequeños. Por ejemplo, una cama tendida por el niño de 6 años, aun cuando no esté perfectamente lograda, es una acción que debería ser reconocida, en forma adecuada, por sus padres y hermanos mayores. 

Los niños deben saber que sus padres están orgullosos de ellos, no solo porque se lo digan a ellos, sino que también porque los escuchen diciéndoselo a otros. Esto también vale para los adultos, en el trato entre los esposos.  La falta de reconocimiento, la indiferencia y la desatención de los niños y adolescentes, y las vivencias de descalificación les provocan el temor de ser denigrados y, como respuesta, podría favorecer la conducta de “ponerse por encima, sobrevalorarse” como forma de protección, de una personalidad que exija atenciones.

Pero hay que tener cuidado de no estimular el envanecimiento de sí mismo, pues el reconocimiento exagerado y desproporcionado ante los logros podrían beneficiar el desarrollo de una personalidad despótica, arrogante y egocéntrica, en síntesis, un niño que se considere merecedor de un trato exclusivo y privilegiado y que verá a los demás como seres insignificantes, inferiores, feos, brutos y ridículos en comparación con él/ella.

Para que los niños y adolescentes logren tener una sana autoestima, es preciso que sus padres aprendan a “moldear la mirada” aprendiendo a ver lo bueno, no siendo “jueces implacables” de los hijos, calificando apreciativamente sus acciones y eliminando la descalificación personal, haciéndoles saber que son amados por ser hijos, aun cuando sean corregidos en su error. La descalificación, las comparaciones, la imposición de la excelencia como norma y la desaprobación de los logros de los niños por parte de sus padres puede convertir a un niño o adolescente en una persona que sufre aterrada por la posibilidad del fracaso, que busca constantemente tomar el control de todas las variables de su vida (lo que no es posible), que se juzga duramente y que hace lo mismo con los demás. 

Ante esto, como padres nos cabe plantearnos si esto es lo que queremos para nuestros hijos, o queremos su felicidad, que vivan una vida plena, satisfechos consigo mismos, seguros, que sueñen y se arriesguen por alcanzar sus metas, que logren aprender de sus errores y disfrutar cada experiencia. Hoy es el día y este es el momento indicado para decirles cuánto los amamos y cuán importantes son, no te pierdas la oportunidad.



*  Yanina Cossime es esposa, madre, profesora, estudiante de Orientación Familiar y referente de Padres de Pie, agrupación que trabaja por una educación que respete los derechos fundamentales de los niños y sus familias.
padresdepie@gmail.com / https://www.facebook.com/padresdepie.educacion



Bibliografía: 

ALMARIO, J. (2015) Una mirada existencial de la Adolescencia. Bogotá: Ediciones SAPS. 

DEL RÍO, G. Y FRIEDA MUÑOZ, B. (2019). TQM, pp. 29-53. Material de clase. Materia Estructura de la personalidad. Licenciatura en Orientación Familiar. Instituto de Ciencias para la Familia. Universidad Austral. Pilar, Argentina, 2021.

MARTÍNEZ ORTIZ, E. (2011). Los modos de ser inauténtico. Bogotá: Manual Moderno. 

MARTÍNEZ ORTIZ, E. (5/12/2019). Webinar Fortalecer la personalidad de nuestros hijos. Recuperado de https://youtu.be/DX6914NEtkQ el 30/03/2021.

Material de clase. Materia Estructura de la personalidad. Licenciatura en Orientación Familiar. Instituto de Ciencias para la Familia. Universidad Austral. Pilar, Argentina, 2021.

MILLON, T. (1985). La personalidad y sus trastornos. Barcelona: Editorial Martínez Roca. 


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